Cómo usar códigos QR en tienda y en los envases
Un código QR convierte una superficie impresa en un enlace. Ponlo en un cartel de lineal, un expositor de caja, un tique, un tarjetón de mesa o la parte trasera de un envase, y la gente podrá abrir tu página con la cámara del móvil. Funciona mejor cuando escanear da algo que la gente quiere en ese momento: un premio por el que jugar, una receta, una guía o un descuento para la próxima visita.
- Di qué pasa. «Escanea y gira la ruleta» o «Escanea para ver la receta» llama más la atención que un código solo.
- Ponlo donde la gente espera. Las colas, las mesas, los probadores y las cajas dan tiempo para escanear.
- Usa una página pensada para el móvil. La mayoría de los escaneos se abren en un móvil, así que la página debe cargar rápido y poder usarse con un pulgar.
Para más ideas, lee nuestra estrategia de marketing con códigos QR y nuestras ideas de concursos en tienda.
Prueba el escaneo antes de imprimir
Imprime una copia de prueba al tamaño real y escanéala con dos o tres móviles distintos, con la luz del sitio donde se va a colgar. Comprueba que se abre la página correcta, con las etiquetas UTM que esperas. Un código QR que no puedes cambiar después de imprimirlo vale lo que vale la página a la que lleva, así que enlaza a una página que controles tú.
Tamaño, contraste y margen
- Tamaño. Cuanto más lejos esté la gente, más grande debe ser el código. Una regla práctica muy usada en impresión es que el código mida al menos una décima parte de la distancia de escaneo, es decir, unos 10 cm para un cartel que se lee a 1 metro. Pruébalo siempre.
- Contraste. Los móviles buscan módulos oscuros sobre un fondo claro. Negro sobre blanco es lo más seguro. Los códigos de color funcionan si el color es lo bastante oscuro; la herramienta te avisa cuando el contraste sobre blanco es inferior a 4,5:1. Evita los códigos claros sobre fondo oscuro, que algunos lectores no pueden leer.
- Margen. Respeta el borde vacío (la zona de silencio) alrededor del código. El estándar QR pide 4 módulos. No dejes que el texto o las imágenes lo invadan.
- Corrección de errores. Un nivel más alto permite que el código resista arañazos, suciedad o un pequeño logotipo encima, pero hace el código más denso. El nivel medio (M) sirve para la mayoría de los usos. Elige H si el código se va a desgastar o si vas a poner algo encima.
- Cuanto más corto, más fácil. Un enlace corto da un código con menos módulos y más grandes, que se escanea mejor desde lejos y en tamaños pequeños.
Etiquetas UTM: mira qué te aporta el código
Un código QR no cuenta los escaneos por sí solo. Si añades etiquetas UTM, tu herramienta de analítica puede mostrar las visitas que llegan desde el código, por ejemplo la fuente «tienda», el medio «qr» y la campaña «verano-2026». Usa minúsculas y siempre los mismos nombres, porque las herramientas de analítica tratan «Tienda» y «tienda» como valores distintos. Crea un código por ubicación si quieres comparar un cartel con un tique.
Pon una campaña de Scratcher detrás del código
El código puede abrir una campaña de Scratcher: los clientes escanean en la tienda, juegan a un rasca y gana o giran la ruleta en el móvil, y tú recoges su email y su consentimiento de marketing. Descubre cómo funciona en nuestra página sobre códigos QR en tienda. Como el enlace no cambia, puedes cambiar el juego o los premios más adelante sin imprimir un código nuevo.
